Esta danza se origina en el antiguo Egipto. Las sacerdotisas se colocaban un candelabro con 12 velas y realizaban una danza sagrada para pedir luz a los dioses. En la actualidad se danza en los matrimonios y bautizos para “iluminar” la nueva etapa de la vida.Tradicionalmente se interpreta con el ritmo Saffe o algún otro ritmo lento, la bailarina viste una túnica ricamente bordada y suele marcar el ritmo con los sagats o crótalos.
Al Ingresar la bailarina es acompañada por varios músicos que tocan derbake, daff, masjar y bendir. Una vez que ingresan, la bailarina empieza a danzar frente a los recién casados o a las personas homenajeadas como símbolo de buena suerte.





